Al menos 15.735 personas (entre ellas 6.609 civiles) han muerto en Siria, por los bombardeos de Rusia, aliada del gobierno de Damasco, iniciados el 30 de septiembre de 2015, según el recuento publicado hoy por el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

Los ataques aéreos rusos también han causado 4.767 bajas en las filas del grupo terrorista Estado Islámico (EI) y 4.359, en grupos rebeldes e islamistas, entre los que figura el Organismo de Liberación del Levante, la alianza de la exfilial siria de Al Qaeda.

La intervención de Rusia en el conflicto sirio ha permitido a las fuerzas gubernamentales recuperar el terreno que habían perdido.

Actualmente, el Ejército sirio y sus aliados controlan más del 56,87 % de la superficie del país, es decir, más de 105.172 kilómetros cuadrados, frente al 22 % que dominaban a finales de 2015, de acuerdo a los datos del Observatorio.

El primer mandatario de Rusia, Vladímir Putin, consideró que se han creado las condiciones en Siria para “pasar la página trágica” del conflicto, en su mensaje en la inauguración del Congreso del Diálogo Nacional Sirio en la ciudad de Sochi (mar Negro).

“Se puede considerar que a día de hoy se han creado las condiciones para pasar la página trágica en la historia de Siria”, señaló Putin en su mensaje, leído por el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov.