Al menos 40 migrantes murieron y más de 80 resultaron heridos, en un supuesto bombardeo de las tropas bajo el mando del mariscal Jalifa Hafter que afectó a un centro de detención en la localidad de Tajura, en el sur de Trípoli, informó una fuente médica del gobierno sostenido por la ONU.

Según la fuente, el ataque fue perpetrado al caer la noche por cazabombarderos F-16.

“Los equipos de socorro se encuentran trabajando en el lugar del ataque. Hay decenas de víctimas”, explicó un portavoz de la operación “Volcán de la ira”, lanzada para contrarrestar la ofensiva de Hafter contra la capital.

El hombre fuerte del país puso cerco a Trípoli el pasado 4 de abril en un claro mensaje a la comunidad internacional que tenía como primer objetivo arruinar el actual plan de paz.

Desde entonces se suceden los combates en las áreas rurales del sur de Trípoli, en una espiral de violencia que ya ha causado cerca de 600 muertos, más de 5000 heridos y obligado a más 30.000 familias a abandonar sus hogares y a convertirse en desplazados internos.

Los enfrentamientos armados también han afectado gravemente a miles de migrantes, en su mayoría subsaharaianos, que se encuentran en los alrededores de la capital a la espera de poder viajar de forma irregular a Europa o que han sido recluidos en centros de detención tras haber fracasado en el intento.