Al menos seis muertos dejan los ataques de las fuerzas del Gobierno de Nicaragua y colectivos armados contra los bloqueos en la ciudad de Masaya, considerada el principal bastión de la oposición contra el presidente Daniel Ortega.

Policías antimotines y encapuchados, atacaron con armas de fuego más de 30 barricadas que bloqueaban el principal acceso a la ciudad de Masaya localizada a 34 kilómetros de Managua, la capital nicaragüense, y que era vigilado por decenas de jóvenes que se defendieron con morteros artesanales.

Los atacantes, en su mayoría hombres encapuchados se desplazaban en camionetas y tardaron unas dos horas en expulsar a la población del bloqueo.

El ataque terminó cuando decenas de personas salieron con cacerolas y cucharas en medio de las balas, para hacer ruido y alertar a los ciudadanos de la cruenta ofensiva gubernamental.

«Le pedimos al Gobierno de Nicaragua que detenga la represión… ¡El Gobierno puede detener una masacre!», indicó el obispo auxiliar de la arquidiócesis de Managua, Silvio Báez, rechazando el aumento de la violencia que deja más de 200 muertos.