Hay conmoción en Alemania por un informe, que las autoridades intentaron silenciar, sobre la presunta manera en que monjas católicas vendieron niños huérfanos a sacerdotes depredadores y empresarios durante décadas.

Medios locales dieron a conocer los detalles sobre los años de abuso sexual sistemático en la iglesia alemana.

Según el archivo confidencial, 175 menores, en su mayoría niños de entre 8 y 14 años, fueron accedidos carnalmente durante años.

La información surgió por una demanda que alega que los niños huérfanos, quienes vivían en las pensiones de la Orden de las Hermanas del Divino Redentor, fueron enajenados o prestados durante semanas.

 

 

Karl Haucke, de 63 años, es uno de los ciudadanos abusados quien está exigiendo a la Arquidiócesis de Colonia que lleve a cabo una investigación completa sobre los delitos sexuales cometidos por clérigos.

Desgarradores testimonios

Los hombres usados para este comercio de violaciones enfermas dicen que cuando eran niños se les negó haber sido adoptados, porque venderlos era rentable para las hermanas y su «convento de los horrores».

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Algunos, incluso, afirman que fueron preparados para ser esclavos sexuales de pervertidos.

Haucke dice que fue abusado al menos una vez a la semana entre los 11 y los 14 años, a menudo por más de un sacerdote.

 

 

«No teníamos palabras para describir lo que nos estaban haciendo. Tampoco sabíamos lo que significaba. Y no se detuvo en el dolor físico. Teníamos una clara sensación de humillación y de ser utilizados», confesó a Deutsche Welle.

El presunto abuso se prolongó durante años y uno de los hombres afirmó que las monjas incluso visitaban con frecuencia sus dormitorios universitarios después de que habían abandonado el convento.

También cuenta que las hermanas a menudo lo drogaban y lo llevaban a los apartamentos de los depredadores.

 

Lo más aberrante del informe

Medios como The Daily Beast aseguran que abogados con acceso al informe de 560 páginas les compartieron información de algunos segmentos del escandaloso texto.

Al parecer, el informe menciona a varios hombres de negocios alemanes y clérigos cómplices que «alquilaron» entre los años 60 y 70 a los jóvenes que vivían en el convento en Speyer, Alemania.

 

 

Entre las cosas más monstruosas se encontraban las orgías en las que los niños se veían obligados a participar antes de ser devueltos al convento, donde las monjas los castigaban por arrugar la ropa o estar cubiertos de fluidos corporales.

 

La comunidad religiosa lo niega

La Orden de las Hermanas del Divino Redentor no respondió a las múltiples solicitudes sobre las acusaciones.

Por su parte, la Arquidiócesis de Colonia se ha negado a hacer público el informe completo de 560 páginas, pero dará a conocer una nueva edición revisada y redactada.

 

 

El obispo Karl-Heinz Wiesmann le dijo a la agencia de noticias católica KNA que el informe fue «tan sangriento», que no podían permitir que fuera público.

Los detalles de la investigación fueron tan espantosos, que el arzobispo Reiner Maria Woelki se negó a hacerlo público, exigiendo acuerdos de confidencialidad a los periodistas que lo vieran.

 

 

Ocho periodistas alemanes abandonaron una conferencia de prensa en enero por esa razón.

 

Habrían abusado de cientos

Las demandas contra la iglesia propiciaron una encuesta dentro de las órdenes religiosas, que sorprendió por sus resultados.

Al parecer, 1.412 personas que vivían o frecuentaban los lugares de culto fueron abusadas ​​cuando eran menores de edad por al menos «654 monjes, monjas y otros miembros de las órdenes».

 

 

Alrededor del 80 por ciento de las víctimas encuestadas eran hombres y el 20 por ciento mujeres.

La encuesta también encontró que el 80 por ciento de los supuestos abusadores ahora están muertos y 37 habían abandonado la orden religiosa.