El presidente de Yemen, Alí Abdulá Saleh, abandonó su país después de 33 años en el poder en el que causó innumerables crímenes contra los habitantes. Con un discurso que nadie esperaba, pidió por primera vez perdón por todos los abusos que cometió durante su gobierno.

“Pido perdón a mis compatriotas, hombres y mujeres, por cualquier fallo que haya podido cometer durante mis 33 en el poder”, dijo.

También reconoció que su era ya llegó a su fin y que deja al país en manos de las personas para que elijan a su próximo presidente en las elecciones que serán en febrero.

“Hoy dejo el país en vuestras manos. El vicepresidente Abed Rabbo Mansour Hadi es ahora el responsable” .

El presidente estará en Estados Unidos, recuperándose de las heridas de un atentado que sufrió en junio de 2011. Esta salida del presidente Alí Abdulá Saleh, se produce un día después de que el parlamento le otorgara la inmunidad completa ante posibles acciones judiciales por todos los abusos cometidos.