Brice Robin, fiscal que investiga la tragedia del Airbus A320 que se estrelló en los Alpes franceses y dejó 150 personas muertas, entre ellos dos colombianos, explicó que el copiloto identificado como Andreas Lubitz, de 28 años y de nacionalidad alemana, inició el descenso del aeronave de forma voluntaria cuando este se encontraba sólo en la cabina de vuelo.

“Nuestra interpretación, sujeto a los controles y la investigación, es que el copiloto intencionalmente se rehusó a abrir la cabina al piloto principal. Fue un acto deliberado”, agregó Robin.

Además los investigadores, aseguraron que Lubitz respiraba con normalidad hasta el momento del impacto. Esta apreciación fue hecha después de escuchar las grabaciones de las cajas negras de la aeronave, descartando de esta forma que el copiloto hubiera sufrido alguna afección en su salud previa al accidente.

“Parece que estaba respirando normalmente. No tenía reacción de un paro cardíaco o como si alguien estuviera sufriendo”, dijo el fiscal francés.

Según el fiscal Robin, el comandante del vuelo le pide a Lubitz tomar el mando del avión, aparentemente para ir al baño. En el instante que el copiloto se queda sólo cierra la puerta de la cabina, activa el sistema de descenso y no vuelve a hablar.

Por último, los investigadores dijeron que desconocían los motivos por los cuales el copiloto de la aerolínea Garmanwings destruyó la aeronave voluntariamente y que no existe ninguna pista de que se tratara de un ataque terrorista.