La canciller alemana, Angela Merkel, juró como canciller tras ser votada mayoritariamente por la Cámara Baja para una cuarta legislatura y ser nombrada formalmente por el presidente del país, Frank-Walter Steinmeier.

«Juro dedicar todas mis fuerzas para el bienestar del pueblo alemán, multiplicar sus beneficios, evitarles daños, garantizar y defender la constitución y las leyes de la Federación, cumplir con mis obligaciones a conciencia y ser justa con todo el mundo», aseguró Merkel, leyendo el artículo 56 de la Ley Fundamental.

Como ha hecho en las tres ocasiones anteriores, optó por concluir el juramento con la fórmula «con la ayuda de Dios», que no es obligatoria.

La líder cristianodemócrata debe ahora regresar de nuevo al palacio de Bellevue, residencia oficial del presidente del país, donde fue nombrada formalmente, pero en esta segunda ocasión para el nombramiento de todos los ministros del nuevo Ejecutivo.

En la Cámara Baja, Merkel recibió en la mañana de hoy el apoyo de 364 diputados, de los 692 votos emitidos (cuando necesitaba un mínimo de 355), mientras que 315 votaron en contra, 9 se abstuvieron y 4 papeletas fueron nulas.

Esto significa que 35 diputados de la gran coalición no apoyaron hoy a Merkel (o no estaban presentes o no votaron ‘sí’), ya que entre la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller, su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) y sus socios del Partido Socialdemócrata (SPD) suman 399 escaños.

Tras casi seis meses de bloqueo político en Berlín, Merkel encarrila de esta forma su cuarta legislatura consecutiva, y su tercera de la mano de los socialdemócratas.

Las elecciones del pasado 24 de septiembre dejaron un Parlamento fragmentado y pocas opciones de formar un gobierno estable por la caída de los dos grandes partidos -conservadores y socialdemócratas- y la irrupción del ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD).