Durante el pasado fin de semana la histórica joyería londinense George Attenborough and Son fue víctima de los ladrones que, en un plan bien articulado y al mejor estilo de las películas de Hollywood o del video de la canción The Reason de la banda Hoobastank, lograron hurtar una gran cantidad de piedras preciosas que alcanzan un valor aproximado de un millón de libras esterlinas, unos 1,3 millones de dólares.

Los delincuentes, según medios locales, aprovecharon la media maratón de Landmark para extraer los elementos del establecimiento comercial que ya tiene 176 años en la calle Fleet Street.

La principal hipótesis que se maneja es que el evento deportivo, en el que participaron más de 13.000 personas, se generó mucho ruido, por lo que el sonido emitido por el taladro que se utilizó para abrir los agujeros en la pared de la joyería desde el sótano de un local de apuestas vecino, no fue percibido por las autoridades o habitantes del sector.

Por su parte, el diario The Sun, publicó que una fuente policial aseguró que los amigos de lo ajeno «hicieron dos grandes agujeros para ingresar. Estuvieron todo el domingo y luego se fueron por el mismo lugar que ingresaron».

Dentro de los artículos robados se encuentran collares, anillos de diamantes, pendientes y brazaletes. Por ahora las autoridades, que fueron informadas del hecho el pasado lunes a las dos de la mañana, adelantan investigaciones para dar con los responsables de los hechos.