Argentina aprobó el uso de la vacuna contra el COVID-19 elaborada por Rusia, la Sputnik-V, cuando se encuentra en plena logística para traer al país las primeras dosis.

«Autorizase con carácter de emergencia la vacuna Gam-COVID-Vac, denominada Sputnik-V, desarrollada por el Centro Nacional Gamaleya de Epidemiología y Microbiología de Rusia«, dijo el Ministerio de Salud de Argentina.

Se trata de la segunda vacuna en ser aprobada, después de que el martes, se anunciara el visto bueno a la elaborada por Pfizer.

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Aunque, Argentina aún no llega a un acuerdo con la farmacéutica estadounidense para su provisión en el país.

El 12 de diciembre, una comitiva oficial encabezada por la secretaria de Acceso a la Salud de Argentina, Carlos Vizzotti, y la asesora presidencial Cecilia Nicolini, partió a Moscú para ultimar los detalles del envío de la Sputnik V a Argentina.

En esa delegación hay técnicos de la ANMAT, el organismo oficial que debe aprobar las vacunas para su uso en el país suramericano.

La Sputnik-V obtuvo una «autorización de emergencia«, teniendo en cuenta la «situación actual de emergencia sanitaria y los riesgos conocidos contra la salud«.

Pero afirma que la Sputnik «actualmente se presenta como una herramienta terapéutica segura y eficaz de acceso» contra la COVID-19.

Kirill Dmitriev, director general del Fondo Ruso de Inversión Directa, que impulsa la Sputnik-V, consideró que «es una noticia de Navidad muy importante«.

Destacó, además, que «será el primer envío de la vacuna Sputnik V fuera de Rusia«, un paso «importante» en la asociación con Latinoamérica.

Se prevé que el avión de Aerolíneas Argentinas regrese a Buenos Aires el próximo jueves con unas 300.000 dosis de la vacuna.

Aún no está fijado el día del inicio de la vacunación, pero el Ejecutivo quiere que sea antes de fin de año.

Argentina registra a la fecha 1.555.279 contagios confirmados y 42.254 muertes.