El gobernador del estado brasileño de Río de Janeiro, Luiz Fernando Pezao, fue arrestado por la Policía Federal bajo la acusación de que recibió sobornos, dentro de la operación Lava Jato, la mayor contra la corrupción en la historia de Brasil y que destapó gigantescos desvíos de la estatal Petrobras.

Pezao es acusado de haber participado en la red de corrupción montada por su antecesor y aliado político, Sergio Cabral, ya en prisión condenado a 100 años de cárcel con una veintena de procesos penales relacionados con asuntos de corrupción.

El arresto del gobernador de Río fue ordenado por el magistrado del Tribunal Superior de Justicia, Félix Fischer, a petición de la Fiscalía.

Según la Fiscalía, Pezao recibió 40.540 dólares al mes en sobornos de empresas que se adjudicaban irregularmente contratos con el gobierno de Río de Janeiro.

La Fiscalía dijo haber recogido pruebas documentales de que Pezao recibió sobornos por cerca de 6,7 millones de dólares, entre 2007 y 2014, cuando se desempeñó como vicegobernador durante el mandato de Cabral.

El Ministerio Público solicitó su arresto preventivo con el argumento de que, en libertad, «podría dificultar aún más la recuperación de los valores que fueron desviados, además de ocultar el patrimonio que adquirió con las prácticas criminales».

Pezao es el cuarto gobernador de Río de Janeiro en ser detenido por corrupción en los últimos años ya que, además de Cabral, también han sido arrestados, aunque actualmente gozan de libertad condicional, Antonhy Garotinho y Rosinha Garotinho.