La tradición de los últimos cinco presidentes de Estados Unidos era hacer su primer viaje internacional a Canadá o México, pero Donald Trump rompió con la costumbre y llegó a Arabia Saudita, país que ha cuestionado por su religión.

Pero su llegada fue criticada porque su esposa Melania no llevó el velo islámico, este mismo acto fue reprochado hacer dos años por Donald Trump cuando la esposa de Barack Obama, Michelle Obama llegó a ese mismo país con la cabeza descubierta. En esa ocasión Trump dijo que “Mucha gente dice que fue maravilloso que la señora Obama se negase a llevar pañuelo en Arabia Saudí, pero ellos se sintieron insultados. Ya tenemos suficientes enemigos”. Ahora que su esposa hizo lo mismo parece no darle importancia.

Trump fue recibido junto con su esposa Melania con honores por el rey Salman. El mandatario estadounidense fue condecorado por su iniciativa para mejorar la seguridad y la estabilidad de la región y del mundo. Esta misma distinción la han recibido el presidente de Rusia Vladimir Putin, el rey Felipe VI de España y Barack Obama.

Trump y el rey Salman firmaron un contrato de venta de armamento por 110.000 millones de dólares para modernizar el ejército de Oriente Próximo y sentaron las bases para acuerdos comerciales por un monto de 270.000 millones de dólares.

Este es el primer destino de su gira de ocho días que lo llevará a Israel y el Vaticano, Bruselas donde asistirá a la cumbre de la OTAN y Sicilia a la reunión del G-7.