Con la invasión de Rusia a Ucrania, la mayoría de vuelos en la región se encuentran cancelados o retrasados, espacios aéreos limitados, y fronteras terrestres restringidas, esto ha hecho que actividades como el turismo se vean afectadas.

Luego del inicio de la invasión, Ucrania decidió cerrar su espacio aéreo, acción que también adoptó su país vecino, Moldavia. Todos los aeropuertos en los dos países se encuentran cerrados.

Por su parte, Bielorrusia, territorio que acogió recientemente a las dos delegaciones de los países en conflicto para las negociaciones, solo cerraron una parte de su territorio, especialmente aquel más cercano a las áreas en confrontación.

Estados Unidos, a través de la Administración General de Aviación, recomendó a los pilotos de aviones norteamericanos  evitar el paso por “todo Ucrania, todo Bielorrusia, y la parte occidental de Rusia”.

Las mimas decisiones ha tomado el Reino Unido, pero implementando sanciones, y prohibiendo la entrada de aviones civiles rusos por su espacio aéreo, sin embargo Rusia no se quedó atrás y decretó lo mismo para los aviones británicos.

Siguiendo al Reino Unido, Polonia y República Checa también le cerraron la puerta a los aviones rusos. Estas decisiones son apoyadas por la presidenta de la Unión Europea, Ursula von der Leyen, quien afirmó que “estos aviones ya no podrán aterrizar, despegar o sobrevolar el territorio de la UE. Esto se aplicará a cualquier avión. Así que permítanme ser muy clara: nuestro espacio aéreo estará cerrado a todos los aviones rusos y eso incluye los aviones privados de los oligarcas”.

A pesar de que el conflicto solo se está dando entre Rusia y Ucrania, este último limita con 5 países más, Bielorrusia, Polonia, Eslovaquia, Moldavia, Rumania, Hungría, los cuales se han visto afectados por su cercanía con las áreas en confrontación.