Autoridades federales y migratorias mexicanas frenaron una caravana de 420 migrantes que se internaron en la frontera sur de México y que tenía como destino Estados Unidos.

Alrededor de 300 personas ingresaron “de manera abrupta” a México por el puente fronterizo con Guatemala e iniciaron un trayecto rumbo a Tapachula en el que se sumaron cerca de 120 personas, dijo el Instituto Mexicano de Migración en un boletín.

Las personas que entraron a México por el puente fronterizo Rodolfo Robles de Ciudad Hidalgo, estado de Chiapas, lo hicieron sin atender la invitación de personal de migración de revisar opciones para que su ingreso fuera ordenado, regular y seguro, indicó.

Migración desplegó con el apoyo de la Guardia Nacional y la Policía Federal, un operativo para contener el paso de los migrantes en Metapa, donde se revisó su condición migratoria y se dialogó con ellos para trasladarlos en autobuses a la Estación Migratoria Siglo XXI en Tapachula.

Los migrantes cumplirán en esta estación con el “procedimiento administrativo correspondiente” y en su caso se cumplirá un retorno asistido a sus países de origen, los cuales no precisó.

Migración informó en un primer comunicado, que este día retornó, vía aérea, a 110 hondureños desde la ciudad de Villahermosa, en el estado de Tabasco a la ciudad de San Pedro Sula, en Honduras.

Precisó que en su mayoría era familias con niños, quienes tenían una condición de estancia irregular en México.

Desde mediados de octubre, miles de migrantes, la mayoría centroamericanos, cruzan México en caravana en un éxodo sin precedentes que ha desatado fuertes choques diplomáticos.