Hace un año se conoció la historia de Sasha, el bebé ruso que nació sin ojos, siendo uno de los tres niños en el mundo en nacer con esta condición y el cual fue abandonado por su madre.

Sasha padece una extraña enfermedad llamada síndrome de anoftalmia SOX2, en donde el bebé nace sin ojos y los tejidos que lo rodean como la órbita y la apertura palpebral son de menor tamaño.

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Los médicos aseguran que no hay posibilidades para que Sasha pueda ver, sin embargo, le implantaron pequeños orbes oculares en las cuencas de los ojos para que su rostro no se deforme a medida que vaya creciendo.

Además, cada seis meses necesita ser sometido a cirugía para aumentar el tamaño de los orbes.

Pero finalmente, y tras atravesar difíciles momentos, Sasha encontró una familia, los cuales ya iniciaron el procedimiento judicial para adoptarlo.

“Es un bebé muy alegre y tranquilo (…) sonríe cada vez que escucha voces familiares”, afirmó una de sus cuidadoras.