El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, homenajeó al fallecido reverendo evangélico Billy Graham durante una ceremonia celebrada en el Capitolio, donde permanecerá en cámara ardiente hasta este jueves.

El cuerpo de Billy Graham, conocido como el pastor de los presidentes de Estados Unidos, fue trasladado a la rotonda del Capitolio, donde recibió los más altos honores.

Durante la ceremonia, a la que asistieron varios políticos en función y retirados, el presidente Donald Trump exaltó la labor que durante sus 70 años en el púlpito ejerció el religioso.

Este predicador evangélico, que murió a la edad de 99 años la semana pasada, se une así a un selecto grupo de notables estadounidenses cuyos restos yacieron en el Capitolio Federal en el mismo catafalco que ocupó el cadáver del expresidente Abraham Lincoln en 1865.

Se trata de un reconocimiento que solo ha sido otorgado a 33 estadounidenses, once de los cuales fueron presidentes, y el reverendo será el primer líder religioso que cuenta con tales honores.