Inglaterra, sometida como el resto del Reino Unido a otra ola imparable de coronavirus impulsada por una cepa más contagiosa, entrará en un tercer confinamiento total que incluirá el cierre de las escuelas, anunció este lunes el primer ministro Boris Johnson.

Ante el «riesgo que los servicios de sanidad se vean superados», se impondrá a los habitantes quedarse en casa salvo para cuestiones básicas a partir del miércoles y al menos hasta mediados de febrero, precisó.

Escocia había anunciado poco antes un confinamiento total desde medianoche y durante todo enero.