El primer ministro británico, Boris Johnson, continúa bajo observación en un hospital de Londres por la persistencia de sus síntomas de COVID-19, pero se siente «cómodo» y «animado», informó este lunes un portavoz de la residencia de Downing Street.

Johnson, de 55 años, fue ingresado en el hospital St. Thomas de Londres la pasada noche, tras dar positivo en coronavirus hace diez días, aunque sigue a cargo de los esfuerzos del Ejecutivo para lidiar con la epidemia, añadió la fuente.

Los médicos decidieron la hospitalización de Johnson como medida de precaución, dado que aún tiene fiebre alta.

El primer ministro ha trabajado con algunos documentos oficiales durante su ingreso, indicó el portavoz, que no ha aportado más detalles del tratamiento que recibe o sobre cuándo podría ser dado de alta para regresar a la residencia de Downing Street.

Ante la ausencia del jefe del Ejecutivo, el titular de Exteriores, Dominic Raab, es el encargado de asumir los asuntos diarios del Gobierno y esta mañana presidió la reunión del llamado comité de emergencia Cobra para abordar la pandemia del COVID-19.

El ministro de Vivienda y Comunidades, Robert Jenrick, confirmó hoy que Johnson se mantenía a cargo del Gobierno y agregó que confiaba en que «pronto» pueda abandonar el centro sanitario.