El juez Brett Kavanaugh fue anunciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como su candidato para ser el nuevo magistrado de la Corte Suprema en reemplazo al juez saliente Anthony Kennedy.

Kavanaugh tiene 53 años y desde 2004 ejerce como juez de la Corte de Apelaciones del Distrito de Columbia, nominado por el expresidente republicano George W. Bush.

Algunos demócratas ven a Kavanaugh como un juez con demasiado sesgo partidista republicano.

Con su nominación Trump busca que se incline la balanza hacia el ala conservadora en el máximo tribunal estadounidense, en especial porque este es un cargo de carácter vitalicio y de ser aprobado podría determinar el devenir de la política estadounidense durante décadas.

La sala de la Corte Suprema está formada por nueve jueces, cuatro son derechistas y cuatro progresistas y en caso de ser elegido, Kavanaugh, constituiría una mayoría conservadora en el Tribunal.

Trump destacó que la elección de un juez de la Corte Suprema, es la decisión más importante que puede tomar un presidente de los Estados Unidos.

Con  este anuncio empieza el proceso de confirmación en el Senado, donde los republicanos tienen una estrecha mayoría y los demócratas planean pelear contra la opción de Trump para el alto tribunal.

Aspectos como el derecho al aborto, derechos de las minorías y medidas migratorias entre otros, son los ámbitos que más preocupan por la incidencia que pudiera tener en ellos una corte más derechista.