El Tribunal Supremo de Justicia de Cabo Verde autorizó hoy la extradición del empresario colombiano Álex Saab, presunto testaferro del jefe del régimen de Venezuela Nicolás Maduro a Estados Unidos, que le reclama por supuesto blanqueo de dinero.

Según el veredicto, el Supremo rechazó el recurso de apelación de la defensa de Saab y confirmó la decisión de una corte inferior de aprobar la entrega del empresario, detenido en el país africano desde el pasado 12 de junio a petición de EEUU.

 

Los jueces del Tribunal Supremo acuerdan desestimar el recurso y confirmar, a todos los efectos legales, la decisión impugnada“, es decir el fallo favorable a la extradición que dictó el año pasado el Tribunal de Apelaciones de Barlavento, con sede en la isla septentrional de San Vicente, según la sentencia.

El alto tribunal dice “confirmar la autorización judicial para la extradición del solicitante (Saab) a Estados Unidos“.

Publicidad

 

 

El Supremo consideró que Cabo Verde no está vinculado a las decisiones del Tribunal de Justicia de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), que el lunes falló contra la extradición del presunto testaferro y ordenó su liberación inmediata.

Por tanto, según el alto tribunal caboverdiano, la sentencia de la corte de la CEDEAO no será aceptada por las autoridades judiciales de este país insular de África occidental.

 

 

Supuesto blanqueo de 350 millones de dólares:

 

El empresario colombiano, de 49 años, fue detenido cuando el avión en el que viajaba hizo escala para repostar en el Aeropuerto Internacional Amilcar Cabral de la isla caboverdiana de Sal, tras una petición estadounidense a través de Interpol por supuesto blanqueo de dinero.

Tras la detención de Saab, Caracas señaló que él es un ciudadano venezolano y un “agente” del Gobierno que estaba “en tránsito” en Cabo Verde, por lo que sus abogados sostienen que “tenía derecho a la inviolabilidad personal como enviado especial de Cabo Verde”.

El nombre de Saab apareció en la prensa cuando la exfiscal venezolana Luisa Ortega le acusó en 2017 de ser uno de los testaferros de Maduro.

 

 

El empresario, nacido en Barranquilla y de origen libanés, está relacionado con varias empresas, entre ellas Group Grand Limited (GGL), acusada de suministrar con sobreprecios al régimen de Maduro alimentos y víveres para los gubernamentales Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP).

Un funcionario del Gobierno estadounidense indicó en julio de 2019 que con los CLAP, cuyas ayudas se entregan a los más pobres, el empresario colombiano y tres hijastros de Maduro se lucraron, al parecer, con “cientos de millones de dólares”.

 

 

Saab en la mira de Estados Unidos:

 

Washington también presentó cargos contra Saab y su mano derecha, Álvaro Enrique Pulido, a quienes acusa de blanquear hasta 350 millones de dólares supuestamente defraudados a través del sistema de control cambiario en Venezuela.

Según EE.UU., entre noviembre de 2011 y septiembre de 2015, Saab y Pulido se confabularon con otros para lavar sus ganancias ilícitas y transferirlas desde Venezuela a cuentas bancarias estadounidenses, motivo por el que Washington tiene jurisdicción en el caso.