Una amplia red de prostitución rumano-colombiana, basada parcialmente también en la ciudad española de Barcelona y que explotaba a mujeres en toda Francia, fue desmantelada tras ocho meses de investigación, informó el jueves la policía francesa.

Las policías de los respectivos países afectados detuvieron a tres hombres en Montpellier y Perpiñán (suroeste de Francia), a ocho en España, a uno en Italia y a otro en Rumanía, señaló Elvire Arrighi, jefa de la Oficina Central francesa de Represión de la Trata de Seres Humanos (OCRTEH).

Se han identificado 33 víctimas, sudamericanas y rumanas de entre 20 y 40 años, “pero se estima que debe haber muchas más”, añadió.

La investigación inició en junio de 2020 cuando dos prostitutas colombianas se escaparon del apartamento de Montpellier donde estaban retenidas.

Denunciaron ante la policía a su carcelero, un marroquí que resultó trabajar para dos redes de prostitución.

La primera red, con sede en Rumanía, explotaba a seis mujeres en hoteles del sur de Francia. La segunda, mucho más grande y dirigida por colombianos, hacía trabajar a estas mujeres en varios lugares de Francia.

Según la misma fuente las mujeres venían de Colombia, Paraguay y la República Dominicana atraídas a Europa con la promesa de un trabajo, pero eran enviadas a apartamentos alquilados en toda Francia.

Los proxenetas se encargaban desde Cataluña (noreste de España) de estos alquileres a corto plazo y gestionaban “unas cuarenta líneas telefónicas” a través de las cuales concertaban citas tras publicar anuncios en páginas de Internet.