La turística Siem Reap se ha convertido en la primera provincia de Camboya en prohibir el comercio de carne de perro por cuestiones sanitarias y protección de los animales, una decisión aplaudida hoy por organizaciones animalistas.

«Esperamos que la decisión de Siem Reap sirva de modelo para que el resto del país haga lo mismo y proteja la vida de millones de perros», dijo en un comunicado Katherine Polak, directora de Four Paws en el Sudeste de Asia.

La medida entró en vigor esta semana en Siem Reap, donde se encuentra el famoso complejo de templos de Angkor, una zona que es visitada cada año por más de dos millones de turistas, región identificada por la ONG como el epicentro del comercio de carne de perro en el país.

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Según una investigación de Four Paws, cada año alrededor de tres millones de perros son sacrificados en mataderos de la región para abastecer la demanda principalmente de restaurantes de la provincia y de la capital camboyana.

Las autoridades aplicarán penas de hasta un máximo de cinco años de cárcel y multas de entre 7 y 50 millones de rieles (entre 1.700 y 12.200 dólares o entre 1.500 y 10.800 euros) a quien trafique y comercie con carne de perro.

Las autoridades recordaron que la ingesta de carne de perro ha causado en ocasiones serios problemas de salud entre las personas que la consumieron.

En 2015, cuatro personas perdieron la vida y más de treinta resultaron intoxicadas tras asistir a un banquete donde se sirvió un estofado con carne de perro, al utilizar un animal que había muerto envenenado.