Carolina del Sur volverá a usar la silla eléctrica debido a que las inyecciones letales de las que dispone caducaron en 2013 y las compañías farmacéuticas se niegan a venderle el componente, al estar en desacuerdo con que sea utilizado en ejecuciones y porque no quieren que sus marcas estén relacionadas con estas noticias.

El proyecto de ley pasó en la Cámara Alta del Congreso Estatal con 26 votos a favor y 12 en contra, y ahora irá a la Cámara Baja para su aprobación.

En el momento hay 36 condenados a muerte que no han podido ser ejecutados por la falta de la sustancia.

Las leyes estatales permiten a los prisioneros elegir entre la inyección o silla eléctrica desde 1995. La última ejecución en el estado se realizó en 2011 y la última con silla eléctrica en 2008.

Desde 1912, 240 reclusos han sido ejecutados con silla la eléctrica en Carolina del Sur.