Lo que comenzó como una protesta ciudadana contra el régimen de Baschar Al Assad en 2011 en Siria, en el marco de la primavera árabe, se convirtió en una guerra civil que se acerca a sus seis años.

En esta guerra en que han muerto más de 260.000 personas, se vive la primera tregua entre la oposición, el régimen sirio y las fuerzas rusas.

17 países apadrinaron el acuerdo, entre ellos Estados Unidos, Arabia Saudí y Turquía, contrarios al presidente sirio, y Rusia e Irán, aliados de Damasco. El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas reunido en Ginebra votó en bloque para este cese al fuego.

74 zonas no pueden ser atacadas en dos semanas. Después de ese tiempo las partes se sentarán en la mesa de diálogos para seguir las conversaciones de paz.

Los únicos que no están en el pacto son los del Estado Islámico y Al Qaeda, por lo que a ellos se les atribuyen las explosiones que se han presentado en las últimas horas en zonas de frontera. Pese a estos incidentes las partes siguen adelante en su deseo de no bombardearse y esa intención la pide también la comunidad internacional.