Las intensas lluvias en el centro y sur de China han cobrado la vida de 33 personas y heridas unas 40.

Miles de hectáreas de tierras agrícolas se inundaron, unas 600 viviendas colapsaron unas seis mil tienen daños estructurales. Las pérdidas en cultivos se estiman en unos 373 millones de euros.

90.000 personas han sido ubicadas en albergues temporales. Los más de 60 ríos del sur de China tienen sus niveles de agua colapsados por lo que las autoridades desplegaron a sus organismos de emergencia para intentar controlar la temporada invernal.

Las provincias más afectadas son Hunan, Hubei, Anhui, Sichuan y Guizhou. Los meteorólogos pronostican que las lluvias no cederán hasta en una semana por lo que hacen un llamado a la prudencia y que los chinos acaten las instrucciones de evacuación y reubicación.

Las lluvias han arrasado casas, arrancado árboles y dañado autos y sumergido caminos enteros. El gobierno chino espera poder ayudar a la región azucarera, a los cultivadores de arroz y a los que se dedican al negocio de los cerdos porque el agua arrasó con todo a su paso.