Vecinos del humilde barrio Los Pumitas, en la ciudad argentina de Rosario, saquearon y destrozaron este lunes las viviendas de presuntos narcotraficantes en reacción a la muerte de un niño en medio de un tiroteo durante el fin de semana.

El saqueo de las precarias viviendas ocurrió luego de que los vecinos intentaron atacar a sus ocupantes a los que responsabilizaban por la muerte del niño.

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Las personas fueron rescatadas por la policía, que intervino en un primer momento para proteger sus vidas.

Rosario, a 310 km al norte de Buenos Aires, la ciudad más violenta del país, fue noticia la semana pasada cuando dos desconocidos atacaron a balazos el supermercado propiedad de los suegros del astro Lionel Messi y dejaron una nota amenazante que mencionaba al campeón mundial.

Aún no se pudo determinar el origen y el móvil del ataque.

La noche del sábado pasado, Máximo Geres, de 11 años, jugaba con tres amigos a pocos metros de un quiosco en el que se vendía droga cuando cuatro personas pasaron en un vehículo y abrieron fuego contra ellos.

El niño murió y un adolescente de 13 años resultó herido de bala en el pecho, informó el fiscal Adrián Spelta, quien investiga el caso.

“Se han pasado todos los límites”, dijo Spelta a radio 2 de Rosario. Según el fiscal, “hay una puja territorial entre una banda que está hace tiempo en esa zona y otra que no es de la zona, para la venta de estupefacientes. En esos ataques entre ellos, cuatro chicos estaban jugando cerca del objetivo principal y uno falleció”, agregó.

La furia y la indignación se desató este lunes en el barrio pobre donde el niño vivía con su familia. Numerosos vecinos con los rostros tapados y armados de palos ingresaron a la fuerza la casa de un supuesto narcotraficante.

La saquearon y la destruyeron a mazazos, según imágenes de televisión. Luego fueron a otra vivienda de la que robaron todas las pertenencias e intentaron incendiar, por lo que intervinieron policías y bomberos.

“Esta es una demostración del hartazgo social. Aquí tenemos el fallecimiento de un chiquito, que fue ultimado a balazos”, admitió Claudio Brilloni, ministro de Seguridad de la provincia de Santa Fe, que acompañó el operativo policial en el barrio de Rosario. En declaraciones a la prensa, afirmó que la violencia “se exacerba con la accesibilidad que tienen las bandas narcocriminales a las armas de fuego”.