Los comunistas rusos, el segundo partido con mayor representación parlamentaria en este país, anunciaron este jueves que votarán el 1 de julio en contra de la reforma constitucional propuesta por el presidente, Vladímir Putin, que le permitiría presentarse a la reelección en 2024.

«Hoy, en la reunión del Comité Central se tomó la decisión de no respaldar las enmiendas a la Constitución. La decisión fue unánime», dijo Dmitri Nóvikov, vicepresidente del Comité Central del Partido Comunista de Rusia, a la agencia Interfax.

Nóvikov explicó que las enmiendas son «sólo una nueva edición de la Constitución de Boris Yeltsin (1993) y no han satisfecho las esperanzas de la sociedad en cambios más importantes».

«El partido participará en la votación, pero votará en contra», señaló.

El diputado adelantó que el lunes los comunistas celebrarán una conferencia nacional por internet en la que abordarán los métodos para poner en práctica esta decisión.

Según la Comisión Electoral Central, al tratarse de un plebiscito está prohibido hacer propaganda, tanto a favor como en contra de la reforma, lo que ha sido muy criticado por la oposición.

Los comunistas fueron el único partido con representación en la Duma o cámara de diputados que rechazó en marzo pasado la enmienda constitucional para que Putin siga en el poder después de 2024.

En la misma línea, casi 200 diputados municipales de la oposición llamaron ayer en una carta abierta a los rusos a votar en contra de la nueva Constitución de Putin.

«Llamamos a los ciudadanos rusos a mostrar públicamente su desacuerdo con la usurpación del poder. El deber de cada ciudadano responsable ahora es rechazar los cambios a la Constitución por parte de Putin», señalaron.

En su opinión, el objetivo de las enmiendas constitucionales es garantizar «el poder vitalicio» para Putin y su círculo más cercano.

Putin convocó este lunes el plebiscito después de que las autoridades sanitarias rusas afirmaran que era «absolutamente segura» la situación epidemiológica para los rusos el 1 de julio, aunque el país sigue siendo el tercero del mundo en casos de coronavirus con 441.108 contagiados y 5.384 decesos.

La oposición también critica la votación por adelantado, el hecho de que en Moscú se pueda votar por internet y la imposibilidad de la prensa de asistir al escrutinio.

Según una encuesta publicada este jueves, un 61 % de los rusos que tienen intención de acudir a las urnas apoyará la reforma constitucional, mientras un 21 % la rechazará, porcentaje que en el caso de un sondeo del independiente Centro Levada del lunes pasado era de un 44 % a favor y un 32 % en contra.

«¿Aprueba usted los cambios a la Constitución de la Federación Rusa?», será la pregunta que se hará a los votantes, según el decreto presidencial.

Los votantes deben responder sí o no a un solo proyecto de ley de reforma constitucional, aunque se trata de casi 200 enmiendas.

La más importante es la propuesta para que Putin pueda permanecer en el Kremlin después 2024, ya que la actual Constitución le obliga a dejar el cargo después de dos mandatos consecutivos (2012-2018 y 2018-2024).

Según el Kremlin, «más de la mitad» de los rusos que acudan a las urnas deben adoptar la ley para que entre en vigor.