El líder norcoreano, Kim Jong-un, y el presidente de EE. UU., Donald Trump, cenaron este miércoles en Hanói en un ambiente catalogado como “íntimo y distendido” al inicio de su segunda cumbre, destinada a seguir reforzando lazos y a impulsar el diálogo sobre desnuclearización.

Los reconocidos líderes mundiales se ubicaron el uno al lado del otro alrededor de una pequeña mesa redonda dispuesta para ellos y sus acompañantes en la capital vietnamita. A su lado se sentaron sus respectivas traductoras y los cuatro asesores que participaron en la cena.

«Nada como disfrutar de una agradable cena privada», dijo Trump sonriente al inicio de la comida, al preguntar a los periodistas que si la estaban pasando bien.

El mandatario norteamericano añadió que «seguramente sea una cena muy rápida» porque mañana, segundo día de la cumbre en la que están previstas las reuniones de trabajo, «será un día muy ajetreado».

Kim, también con una sonrisa, aseguró que ambos van «a mantener un diálogo muy interesante» y que espera que ello conduzca a una «situación extraordinaria».

Estados Unidos como Corea del Norte han empezado su segunda cumbre, ocho meses después de su primer encuentro en Singapur, donde ambos acordaron trabajar para la desnuclearización de Corea del Norte.

Se espera que esta nueva cita sirva para cosechar mejoras en este proceso, que apenas ha mostrado avances debido a la falta de una hoja de ruta.