Las autoridades tailandesas informaron que 12 niños de un equipo de fútbol y su entrenador, entraron a una cueva situada en el distrito de Mae Sai en el norte del país, para refugiarse por las fuertes lluvias, pero el lugar se inundó y quedaron atrapados.

Alrededor de 1300 militares de diferentes fuerzas se encuentran atendiendo la emergencia desde el pasado sábado, que hasta el momento solo ha dejado entre los principales hallazgos bicicletas, zapatos y otros objetos.

Los rescatistas intentan por todos los medios extraer el agua de la cueva y no pierden la esperanza de hallar con vida a los menores y a su entrenador.