El escuadrón de bombas del Departamento de Policía de Nueva York adelanta las investigaciones para dar con los responsables de la bomba que paralizó el barrio Chelsea en Manhattan.

La explosión que se activó dentro de un contenedor de basura dejó 29 heridos.

Un segundo artefacto explosivo fue encontrado a tres cuadras del lugar de la primera detonación. El dispositivo hallado es una olla a presión con cables y un teléfono celular que está siendo inspeccionado por robots para encontrar pistas que puedan estar ligadas con terrorismo internacional.

Como un acto deliberado catalogaron las autoridades el hecho y no descartan ni afirman que se trate de un atentado terrorista. Por lo pronto la alerta ha sido activada y la seguridad redoblada para evitar más explosiones.

Publicidad