Las fuerzas de seguridad ecuatorianas han dado ya por controlada la situación en dos centros de reclusión tras los nuevos intentos de amotinamiento y disturbios de los reclusos, informó el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de Libertad del país (SNAI).

Las intervenciones se estaban produciendo en la cárcel número 4 de Guayaquil, donde concluyeron hace varias horas, y en la de Cotopaxi, en la ciudad de Latacunga, a unos 80 kilómetros al sur de Quito, que acaba de finalizar, según indicó el SNAI en Twitter.

“Informamos que en el #CPLCotopaxi N°1 se retomó el control gracias a la activación de protocolos de seguridad coordinados entre los Agentes de Seguridad Penitenciaria y @PoliciaEcuador #SeguridadPenitenciaria”, aseguró el SNAI.

Unas horas antes también había expresado que “Gracias a la acción coordinada de los Agentes de Seguridad Penitenciaria, @PoliciaEcuador y @FFAAECUADOR , los incidentes suscitados en el #CPLGuayas N°4 se encuentran controlados”.

Por el momento, el servicio de prisiones no ha ofrecido mayores datos sobre los acontecimientos en la prisión, que el martes fue escenario de la muerte de 31 personas dentro de una ola de motines y enfrentamientos en Ecuador en la que murieron al menos 79 personas y una veintena resultaron heridas.

En la prisión número 1 de Guayaquil, se registraron seis muertes, en la de Cotopaxi otras 8, y en la del Azuay (sur) 34.

Lucha entre bandas

En su primera manifestación sobre los hechos, el presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, relacionó las matanzas con el crimen organizado transnacional y el narcotráfico.

“Fuerzas oscuras amenazan nuestra convivencia”, declaró en un videocomunicado difundido por la Presidencia en el que aseguró que no hay “coincidencias” y que los sucesos de ayer son “consecuencia” de un incremento del narcotráfico.

“No es casual que estuviera organizado desde el exterior de las cárceles e internamente orquestado por quienes se disputan el liderazgo y tráfico de drogas en el territorio nacional”, precisó al argumentar lo ocurrido.