El líder norcoreano Kim Jong-un anunció que suspenderá sus pruebas nucleares y de misiles intercontinentales, así como el cierre de su centro de ensayos nucleares, un importante paso en la desnuclearización del país y en la normalizaciones de las relaciones en la península, que en los últimos meses han dado un giro sin precedentes.

La agencia de noticias norcoreana KCNA anunció la sorprendente decisión, destacando que a partir del 21 de abril, el país detendrá los ensayos nucleares y los lanzamientos de misiles balísticos intercontinentales con miras al cierre de las instalaciones de pruebas atómicas.

El presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, confirmó que Pyongyang está comprometida con su desnuclearización y que ha cambio no ha puesto condiciones que no puedan cumplir.

De hecho, el mandatario aseguró que ni si quiera están pidiendo que los cerca de 28.500 soldados estadounidenses que se encuentran desplegados en territorio surcoreano sean retirados.

El anuncio se produce de cara a la histórica cumbre que Moon sostendrá con Kim Jong-un el 27 de abril en la localidad fronteriza de Panmunjom, el tercero de su tipo entre líderes de ambas naciones y el primero desde 2007 y que servirá de preámbulo para el encuentro de Kim con Donald Trump.

“Corea del Norte aceptó suspender todas las pruebas nucleares y cerrar un importante sitio de prueba. Esta es una muy buena noticia para Corea del Norte y el mundo ¡Un gran progreso! Esperamos nuestra Cumbre”, dijo el mandatario norteamericano.

Esta histórica decisión, que podría llevar paz a las dos coreas que viven en conflicto desde 1950, se produce tras una reunión entre Kim y el pleno del Comité Central del Partido de los Trabajadores celebrada en Pyongyang.

Ante los asistentes a la reunión, el líder norcoreano enumeró los logros del desarrollo armamentístico del país y elogió a científicos y militares. No obstante, declaró que los “cambios dramáticos que están teniendo lugar en el panorama político internacional” hace que ésta loca carrera armamentística sea ahora innecesario.

El régimen norcoreano logró rápidos avances tecnológicos en sus programas armamentísticos en los últimos años, provocando duras sanciones por parte del Consejo de Seguridad de la ONU, de Estados Unidos, la Unión Europea, Corea del Sur y otros países.

El año pasado llevó a cabo su sexto ensayo nuclear, el más potente hasta la fecha, y lanzó misiles capaces de alcanzar el territorio estadounidense.

A finales del 2017, durante sus últimos ensayos entre septiembre y noviembre, varios de los dispositivos sobrevolaron terreno nipón e incluso estallaron en el mar de Japón, lo que aumentó la tensión en la zona y le mereció sendas medidas que afectaron seriamente la economía de Corea del Norte.

De hecho, alegan tener una bomba de hidrógeno que es unas 100 veces más poderosa que el artefacto que estalló en Hiroshima.

Con este cambio de discurso, Kim estaría buscando abrirse al mundo tras años de hermetismo en la nación asiática.