La Corte Suprema de Estados Unidos invalidó una ley que exigía la deportación obligatoria de inmigrantes que cometieron delitos al considerarla demasiado vaga.

El alto tribunal determinó que una parte de la ley, que facilita las deportaciones de extranjeros condenados, es imprecisa al definir qué es un “crimen violento”, impidiendo que se ponga en práctica

El fallo fue avalado con solo cinco de los nueve magistrados a favor, entre los que figuró el conservador Neil Gorsuch, nombrado en 2017 por el presidente Donald Trump, y quien fue el encargado de escribir la sentencia.

La decisión es un golpe para Trump, que verá mermada su capacidad para acelerar la deportación de extranjeros con antecedentes penales.

De esta manera, el Tribunal Supremo confirma una sentencia del 2015 emitida por el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito, con sede en San Francisco, en el marco del caso de un filipino condenado en dos ocasiones por robo quien iba a ser deportado.