Estresados, encerrados y maltratados. Un video difundido por un grupo ecologista ilustra la violencia del adiestramiento de los elefantes destinados al turismo en Tailandia.

El mahout (domador) utiliza la técnica denominada del «phajaan», que consiste en «perturbarle la mente».

El animal es separado de su madre, sometido a un fuerte estrés, encerrado en un recinto muy estrecho, atado con cuerdas y cadenas.

Las imágenes fueron filmadas el año pasado con una cámara oculta en Tailandia, y publicadas este miércoles por el grupo británico de defensa de los animales World Animal Protection (WAP). 

El video muestra al mahout pinchando por un joven paquidermo con una varilla en una punta afilada para hacerle obedecer las órdenes, lo que provoca sangrados.

«El objetivo es obtener el dominio completo mediante recompensas y castigos. Hay que hacerle entender que desobedecer es doloroso», señala Jan Schmidt-Burbach de WAP.

Unos 3.000 elefantes son utilizados en el sector turístico de Tailandia: transportar turistas sobre el lomo, bañarse con ellos, dar vueltas como en un circo:

La cantidad de elefantes en cautiverio ha aumentado en un 30 % en 30 años, y al sector le falta regulación.

De acuerdo a la ley tailandesa, una vez domesticado, el animal es considerado como ganado, y deja de estar protegido, a diferencia de los elefantes salvajes.

World Animal Protection (WAP).