Cuba registró cinco nuevos casos de COVID-19 este martes, cuando se cumplen diez días consecutivos sin muertes por el virus y el total de positivos llega a 2.205, informó el Ministerio de Salud Pública.

Las cifras evidencian una disminución en los contagios diarios después del leve aumento de las semanas anteriores, provocado por un brote en unos laboratorios farmacéuticos habaneros.

Además del pico de 40 pacientes reportado el pasado sábado, relacionado con un buque infectado proveniente de México.

Estos fueron detectados entre 2.067 pruebas PCR completadas la víspera, lo que eleva el total a 122.603 de estos test realizados en el país desde el inicio de la epidemia, complementados con más de 118.420 kits rápidos, en su mayoría provenientes de China.

Unos 515 pacientes permanecen aislados en hospitales cubanos, 240 confirmados de los que 239 evolucionan de manera estable y uno permanece en estado grave. Otras 607 personas están bajo vigilancia en sus hogares.

Doce personas recibieron el alta médica, para un acumulado de 1.880, alrededor del 85 % del total de casos. El número de muertes permanece en 83 desde el pasado 30 de mayo.

La situación en la capital ha hecho que las autoridades cubanas mantengan las medidas restrictivas en toda la isla, entre ellas el uso obligatorio de mascarilla en espacios públicos, cierre de escuelas, actividades y negocios y restricciones de transporte.