Durante una ceremonia en el Parlamento sudafricano, Cyril Ramaphosa asumió como nuevo presidente del país, comprometiéndose a paliar la corrupción y mejorar la economía

Su designación se dio de manera automática dado que ningún otro candidato le disputó el puesto.

La oposición criticó el trámite, señalando que lo apropiado era disolver el Parlamento y convocar elecciones anticipadas.

El hasta ayer vicepresidente, fue nominado por el Congreso Nacional Africano, partido gobernante en Sudáfrica desde el fin del Apartheid

Ramaphosa, de 65 años, estudió derecho y durante su juventud y fue un reconocido sindicalista. Tuvo un rol importante en ocaso al gobierno segregacionista blanco y en los últimos años se convirtió en un hombre de negocios que figura entre los más ricos de Sudáfrica.

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