Un asalto a un banco con rehenes, explosivos y armamento pesado dejó un muerto y atemorizó la madrugada del miércoles a los habitantes de Cametá, una ciudad del norte de Brasil, un día después de un atraco similar en otra región del país.

Un rehén murió y otra persona resultó herida, informaron las autoridades del estado de Pará, que lograron restablecer la normalidad mientras seguían buscando a los ladrones.

Según el gobernador de Pará, Helder Barbalho, los ladrones “se equivocaron de cofre y no se llevaron ningún valor de la agencia bancaria” de Cametá, una ciudad de 130.000 habitantes a orillas del río Tocantins, unos 200 km al sur de la capital estatal Belém.

Eran “más de 20 delincuentes fuertemente armados, con armas gruesas como fusiles” que atacaron una agencia del Banco do Brasil, precisó la Secretaría de Seguridad Pública de Pará.

“Una persona usada como rehén fue alcanzada por disparos de los delincuentes y murió”, añadió la Secretaría.

Según relatos de vecinos al portal de noticias G1, la banda secuestró a varias personas que estaban reunidas en bares mirando un partido de fútbol y las utilizó como escudo humano para atacar una base de la Policía Militar (PM) y trasladarse por la ciudad.

Tras la fuga, la policía halló una camioneta con explosivos abandonada en una carretera cercana.