La Policía de Illinois arrestó a Antoinette Briley, de 41 años de edad, por los asesinatos de sus hijos gemelos recién nacidos en 2003.

Hace 17 años, un empleado que estaba vaciando botes de basura en un callejón, encontró los cuerpos de dos bebés y dio aviso a las autoridades.

Posteriormente, la autopsia reveló que nacieron vivos y murieron por asfixia, sin embargo, en ese entonces no pudieron localizar a la madre, pistas o testigos, por lo que el caso se cerró.

“Manejamos el caso en ese entonces. Sentimos un vacío porque no pudimos averiguar quién lo hizo”, dijo leo Schmitz, jefe de Seguridad Pública de la oficina del Sherriff de Condado de Cook a CBSN Chicago.

Hace pocos meses, usando la misma tecnología que les ayudó en el caso de un asesino serial, lograron identificar un ADN que los llevó a la señalada asesina, su madre.

Los detectives la encontraron en Holland, Michigan, la vieron fumar, esperaron que dejara caer el cigarrillo y luego lo levantaron para quitarle el ADN.

El jueves pasado la mujer fue detenida y al ser interrogada confesó que estaba sola en la casa de su abuelo cuando dio a luz a los gemelos en la bañera.

Briley admitió que ambos lloraron después de nacer, se sentó durante unos minutos presa de pánico y pensó en lo que haría: los colocó en una bolsa de lona y salió de la casa en auto.

En el camino decidió que “como nadie sabía, nadie lo sabría nunca”, así que eligió un bote de basura al azar, sacó a los bebés y los puso allí. Regresó a casa, vio televisión y se fue a la cama.

La próxima semana la mujer deberá presentarse en la corte en Bridgeview.