La esposa del expresidente hondureño Porfirio Lobo (2010-2014), Elena Bonilla, fue capturada este miércoles por efectivos de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) en Tegucigalpa por un presunto caso de corrupción.

De acuerdo a la prensa local, la detención de Bonilla se registró en su residencia, en el sector de El Chimbo, extremo oriente de la capital hondureña, en una operación coordinada por el Ministerio Público.

A Bonilla, quien fue aprehendida hacia las 06.00 hora local (12.00 GMT), se le acusa de haber traspasado dineros de una cuenta bancaria de un programa social a una particular suya por unos 12 millones de lempiras (unos 506.000 dólares), a cuatro días de que concluyera el mandato de su esposo, el 27 de enero de 2014.

El Consejo Nacional Anticorrupción de Honduras (CNA) presentó el pasado día 22, seis líneas de presuntos actos de corrupción en la administración pública que implicaron a la ex primera dama, un exgerente de Energía, dos diputados y un magistrado del Poder Judicial, entre otros.

El CNA presentó el 31 de marzo de 2017 una denuncia ante el Ministerio Público en contra de Bonilla por el «delito de malversación de caudales públicos por apropiación».

Todo esto luego de que el organismo, mediante una investigación, habría comprobado que el 22 de enero de 2014 Bonilla retiró de un banco 12 millones de lempiras que estaban en una «cuenta de la Casa Presidencial/Despacho de la Primera Dama» y los transfirió a una cuenta personal.

Bonilla ha negado los hechos a través de su apoderado legal, Julio Ramírez, quien el 22 de febrero pasado calificó como un «circo» la denuncia del CNA y afirmó que su defendida es inocente de lo que se le acusa.

Añadió que la ex primera dama ha reiterado su disposición para que se le investigue en cualquier momento.

La detención de Elena Bonilla, se ha producido luego de que el exjefe de la Misión de Apoyo Contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (Maccih), Juan Jiménez, anunciara el sábado pasado, antes de irse del país, que esta semana habría buenas noticias sobre sonados casos de corrupción, entre ellos el de Bonilla.

Este organismo, que depende de la Organización de Estados Americanos (OEA) y se instaló en Honduras el 19 de abril de 2016, ha venido trabajando con el Ministerio Público en varios casos de presunta corrupción en el que están implicados funcionarios de varios gobiernos y diputados, entre otros.