La expresidenta de Argentina, Cristina Fernández, fue procesada este lunes por un juez con prisión preventiva acusada de haber recibido millonarios sobornos de empresarios de la obra pública durante los gobiernos kirchneristas (2003-2015), aunque de momento no será detenida por ser senadora y tener fueros.

Entre los implicados están Angelo Calcaterra, primo del actual presidente, Mauricio Macri (que declaró haber hecho bajo presión pagos ilegales para financiar las campañas electorales kirchneristas), Aldo Roggio, Gerardo Ferreyra, Luis Betnaza, Carlos Wagner y Enrique Pescarmona.

Medios internacionales informaron que el magistrado federal Claudio Bonadio dictó el procesamiento por «asociación ilícita» contra ella. Según explican, la detención dependerá de que dos tercios de los senadores aprueben su desafuero- y diversos miembros de su Ejecutivo, así como contra varios de los empresarios sospechosos de haber pagado coimas para favorecerse con contratos.

Cabe recordar que desde el inicio del pasado mes de agosto, cuando surgió este escándalo, varios de los implicados entre empresarios y exfuncionarios, bajo la figura legal de imputados arrepentidos han reconocido la existencia de las coimas y la supuesta implicación de Fernández y su fallecido esposo, el expresidente Néstor Kirchner; esta figura otorga beneficios penales para aquellos que colaboren con la justicia.