Los gobiernos de varios países enviaron mensajes de solidaridad a Turquía luego del ataque terrorista perpetrado por un hombre, al parecer, de origen sirio que se produjo cerca de la Mezquita Azul y Santa Sofía en Estambul.

En el ataque suicida murieron al menos 10 personas, entre ellas ocho alemanes y un peruano, 15 personas más quedaron heridas.

El primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, informó que el atacante en el distrito de Sultanahmet era miembro del grupo islámico y juró luchar contra el grupo miliciano hasta que ya no “represente amenaza” a Turquía o el mundo.

A través de un comunicado de prensa el secretario de Estado de Estados Unidos John Kerry expresó sus “más profundas condolencias” a las familias de las víctimas que murieron en el ataque y deseó una pronta recuperación a las personas que resultaron heridas.