Mientras Donald Trump celebraba bailando su ascenso a la presidencia de Estados Unidos, por lo menos dos millones y medio de mujeres se reunían para la protesta que ya se interpreta como la más multitudinaria de este siglo, en contra sus políticas y los anuncios de su gobierno.

En el elegante baile de inauguración de su mandato, anoche en Washington, Donald Trump pareció no tener claro el papel que desempeñaba cuando salió al majestuoso escenario: por momentos era el presentador de un reality show, por momentos, el presidente de Estados Unidos.

Entre tanto las manifestaciones de protesta contra el nuevo mandatario en por los menos 20 ciudades de su país y en importantes capitales del mundo occidental, tuvieron un éxito inusitado por el número de personas que asistieron a la convocatoria y que sobrepasó la cifra de 2 millones 500 en total, según cálculos de la prensa internacional.

La Marcha de las Mujeres, como se llamó la concentración más voluminosa que tuvo lugar en Washington, a pocos metros del oficio religioso en donde Trump se encontraba, logró reunir a cerca de 500.000 manifestantes que confluyeron en el National Mall, precisamente el sitio en que el escéntrico magnate fue investido hace apenas 36 horas.

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Escenas similares y de la misma magnitud se vieron en Los Ángeles, Nueva York, Chicago y otras ciudades de Estados Unidos.

Además de la cantidad de convocados, las marchas contra Trump, el primer gobernante de su país que enfrenta tal oposición a solo un día de su ascenso a la presidencia, serán recordadas por la participación en ellas de personajes de reconocido nombre y poder mediático.

Una frase expresada por la actriz Scarlet Johansson, demostró el alto nivel de resentimientos que dejó sembrado el expresentador de televisión durante su campaña a la presidencia plagada de agresiones a diversos sectores de la población.

Michael Moore, el director de documentales y cineasta más contestario de Estados Unidos, recordó que el poder político de su país no reside solo en el presidente.

Las protestas de mujeres y de otros sectores que se declararon indignados con las afirmaciones de Trump, traspasaron fronteras y llegaron a Londres, París, Australia, Israel, Grecia, Portugal, entre otros.

México, el país más vilipendiado por Trump, también reaccionó: un grupo de manifestantes simuló construir un muro como el que ha prometido el presidente norteamericano para separar los dos países en la frontera, con cajas de cartón que luego tiraron al piso con rabia junto con un muñeco con la figura y los rasgos de Trump al que después de golpear, le prendieron fuego.

En los enfrentamientos con la policía que intentaba impedir el avance de los asistentes, más de 200 manifestantes fueron arrestados. Paradójicamente, en Moscú se celebró la presidencia de Trump con saludos, frases de apoyo y exhibición y venta de imágenes suyas diseñadas como recordatorio.