Una investigación hecha por la Arquidiócesis de Los Ángeles, en California, reveló que Mary Kreuper y Lana Chang, dos monjas pertenecientes a la institución educativa St. James habrían robado 500.000 dólares para invertirlos en casinos en Las Vegas y en costosos viajes.

Las hermanas tomaron, durante al menos una década, el dinero de las matrículas de los estudiantes y algunas donaciones que hacían los padres al colegio.

El desfalco fue descubierto durante una auditoria que se desarrolló durante este 2018 y las monjas, que dicen ser mejores amigas, ahora se alojan en una casa religiosa bajo la supervisión de líderes comunitarios y están apartadas de sus tareas clericales.  

Las acusadas, quienes se jubilaron recientemente, aceptaron que cayeron en la tentación; expresaron su arrepentimiento y serán procesadas por apropiación indebida de fondos.