Estados Unidos alcanzó el jueves el límite máximo de deuda fijado por el Congreso, lo cual impide al Gobierno pedir prestado más dinero, incluso para cumplir con sus obligaciones en el mercado de deuda, una situación que podría provocar un inédito default del país.

¿Qué es el techo de la deuda?

El techo de la deuda es el nivel máximo establecido por el Congreso para los préstamos que puede pedir el gobierno de Estados Unidos.

Actualmente está fijado en 31.281 billones de dólares, tras las ya complicadas negociaciones de octubre de 2021 entre los demócratas, que entonces contaban con una estrecha mayoría en ambas cámaras, y los republicanos. Ese tope se había establecido in extremis.

Los préstamos en cuestión son tanto a largo plazo, incluidos los bonos emitidos por el Tesoro, como a corto plazo, que suelen ser utilizados por los estados para obtener fondos de funcionamiento. Y permiten saldar todas las cuentas del gobierno, por ejemplo las pensiones de veteranos o la asistencia social.

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 ¿Por qué hay riesgo de bloqueo?

Si bien el techo de la deuda ya se ha elevado 79 veces desde 1960, el tema suele ser motivo de tensión entre los dos grandes partidos políticos.

Ya en 2021, las negociaciones habían durado varios meses tras una carta de advertencia enviada por la secretaria del Tesoro, Janet Yellen.

En 2011, el riesgo fue tal que la calificadora S&P bajó la nota de Estados Unidos, provocando fuertes sacudidas en los mercados.

Pero esta vez, el tema llega al Congreso en un momento en que la Cámara de Representantes acaba de quedar en manos de los republicanos. Para ellos, las discusiones sobre este techo son una oportunidad para obligar a los demócratas a reconsiderar los grandes planes de financiación votados durante la primera mitad del mandato de Joe Biden.

“Imagínate darle una tarjeta de crédito a tu hijo, que regularmente llega al techo, que por lo tanto aumentas y así sucesivamente. En algún momento, ¿sigues así o buscas cambiar su comportamiento?“, dijo el nuevo presidente republicano de la Cámara baja, Kevin McCarthy.

Del lado demócrata, los republicanos son acusados de “considerar normal tomar nuestra economía como rehén para imponer reformas extremistas e impopulares”.

En una carta dirigida a McCarthy, Yellen recordó que subir o suspender el techo “no significa autorizar nuevos gastos”. Por otro lado, advirtió que “la imposibilidad de cumplir con las obligaciones del Estado causaría un daño irreparable a la economía estadounidense y al sustento de todos los estadounidenses, así como a las finanzas globales”.

La Casa Blanca ha dicho que no tiene intención de negociar sobre el tema con los republicanos, lo cual para McCarthy es “una señal de arrogancia”.

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 ¿Alcanzar el techo de la deuda significa un default de EEUU?

No de inmediato, pero podría suceder.

Al principio, esto obliga principalmente al gobierno a reducir su gasto. De hecho, debe priorizar el pago de sus obligaciones sobre cualquier otro gasto para evitar el incumplimiento.

Las primeras medidas, que comenzaron el jueves, se refieren a la financiación de varios fondos de pensiones para los empleados de los servicios públicos y consisten inmediatamente en simples transferencias de créditos entre diferentes líneas de gasto. El Tesoro también suspendió, hasta el 5 de junio, cualquier nueva emisión de deuda.

Pero de persistir la situación, el Tesoro tendrá que ir más lejos, con una reducción efectiva de cierto número de gastos, en teoría del orden del déficit autorizado por el Congreso para este año, a fin de equilibrar su presupuesto.

Esto podría conducir a retrasos en el pago de las pensiones, en los pagos de la seguridad social o en los salarios de los militares o el cierre de los servicios federales -el famoso “shutdown”.

Pero sobre todo, ante la falta de un acuerdo, Estados Unidos podría caer en default, es decir, no poder pagar en la fecha prevista vencimientos vinculados a su deuda, lo que sería una primicia en la historia del país.