El servicio de vigilancia de fronteras de Estados Unidos (CBP) anunció que llevará a cabo controles médicos a todos los niños bajo su custodia, tras la muerte en Nochebuena de un migrante guatemalteco de ocho años, el segundo fallecimiento de un menor en circunstancias similares. 

El niño, identificado por el congresista Joaquin Castro como Felipe Alonzo Gómez, había sido trasladado a un centro médico de Nuevo México el lunes, tras mostrar síntomas de enfermedad, dijo el CBP en un comunicado. 

El personal le diagnosticó un resfriado común, pero más tarde descubrió que tenía fiebre. Fue dado de alta a mitad de la tarde, con recetas de ibuprofeno y amoxicilina.

Posteriormente el cuadro evolucionó y Alonzo, que se encontraba detenido junto a su padre, comenzó con nauseas y vómitos, por lo que fue trasladado nuevamente al hospital, donde finalmente murió poco antes de la medianoche.

El CBP indicó que no había establecido la causa de la muerte pero que garantizaría «una revisión independiente y completa de las circunstancias». 

Más tarde, el comisionado Kevin K. McAleenan anunció que la agencia estaba «realizando controles médicos secundarios a todos los niños bajo el cuidado y custodia de CBP» y «revisando sus políticas con especial atención al cuidado y custodia de niños menores de 10 años».

Por su parte, el gobierno de Guatemala pidió una investigación «clara y resguardando el debido proceso». 

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Cabe recordar, que el 8 de diciembre la niña guatemalteca Jakelin Caal falleció en el hospital de El Paso, Texas, por causas aún no reveladas después de haber sido detenida junto a su padre tras cruzar ilegalmente la frontera desde México en la noche del 6 de diciembre.