Cada día son menos los migrantes centroamericanos que están en México. 200 que hacen parte del último grupo que llegaron esta semana a la frontera para extender una petición de asilo, se entregaron a las autoridades estadounidenses, así lo informaron los activistas que los acompañan.

Con esto, se completaría el total de 228 personas que viajaron desde la frontera sur de México hasta el puerto de entrada de San Ysidro, en el sur de California.   

Todos los migrantes están de pie, hemos sufrido mucho y gracias a Dios estamos aquí y vamos a entrar. Con suerte no volveremos

sostuvo María Martínez, hondureña.  

Asimismo, se conoció que un centenar de personas que viajaron hasta este lugar con la caravana, decidió quedarse en algún albergue para migrantes en México para presentarse en el puerto internacional para una petición de refugio.   

Por su parte, Sandra Pérez, también de Honduras, dijo: “Estamos aquí para encontrar trabajo, no para perder tiempo en el camino, sino para trabajar y ayudar a la familia”.

Los miembros de la caravana alegan huir de la violencia que azota sus países.  

Algunos estadounidenses ofrecen ayuda a los migrantes, pero hay incertidumbre, porque según cifras oficiales de todas las peticiones de asilo que recibe Estados Unidos al año, solo un pequeño porcentaje son aprobadas, el resto han sido denegadas, abandonadas o retiradas.