Estados Unidos superó los 100.000 fallecidos por la pandemia del COVID-19, convirtiéndose así en el primer país en el mundo que rebasa esa cifra, de acuerdo al recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins.

EE.UU. reporta a la fecha 100.047 muertes por COVID-19, muy por delante de las del Reino Unido (37.542), Italia (33.072) o Francia (28.599), los países que le siguen en la lista de decesos.

El estado de Nueva York sufrió casi un tercio de los muertos en el país, donde las banderas ondearon a media asta el pasado fin de semana en homenaje a las víctimas.

Según las autoridades, la enfermedad ya dejó víctimas mortales a mediados de febrero, sin que se conociera la causa real de su muerte en aquel momento.

La cifra de los 50.000 muertos se superó hace poco más de un mes, el 24 de abril.

Pese a la magnitud de ese balance, el número de muertos por habitantes es más bajo en Estados Unidos que en varios países europeos como Reino Unido, Bélgica, Italia, España, Francia y Suecia, según el sitio web de estadísticas Worldometer.

Una media de varios modelos epidemiológicos realizada por investigadores de la Universidad de Massachusetts, el número de muertos por covid-19 se acercará a 123.000 personas en el país de aquí al 20 de junio.

Por tercer día consecutivo, Estados Unidos registró menos de 700 muertos en 24 horas. Tras unos balances diarios de más de 2.000 decesos entre principios de abril y mayo, el país lleva 20 días sin superar ese umbral, aunque ha seguido registrando más de 1.000 fallecidos diarios en las últimas tres semanas.

A pesar del alto número de víctimas, el país ha emprendido su desconfinamiento en todo el territorio bajo el impulso del presidente, Donald Trump, que está decidido a reactivar la economía.