Un grupo de investigadores desarrolló una piel artificial capaz de sentir.

H1 es el primer robot que puede sentir. Investigadores de la Universidad Técnica de Múnich en Alemania desarrollaron una piel artificial que recubre al robot.

Está cubierto por 1.260 pequeñas placas hexagonales que funcionan con cerca de 13 sensores distribuidos en la parte superior del cuerpo, brazos, piernas e incluso, en las plantas de los pies, capaces de detectar temperatura, aceleración, proximidad y presión.

Esta piel artificial, que se asemeja al sistema nervioso del hombre, mejora la capacidad sensorial de los robots y aumenta su sensibilidad al permitirles detectar sus propios cuerpos y su entorno.

El H1 puede, incluso, abrazar a una persona de manera segura, lo cual es menos trivial de lo que parece ya que los robots pueden ejercer fuerzas que lastimarían gravemente a un ser humano. Esta epidermis sintética se comenzó a desarrollar hace 10 años, hoy ya es una realidad.