El oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) comenzó este lunes la recta final para las elecciones del próximo domingo con un gran acto en el sureño estado Bolívar en el que llamó a sus simpatizantes a votar «con disciplina» y en el que no respetaron las medidas para prevenir la COVID-19.

En el acto tomó la palabra el vicepresidente del PSUV, Diosdado Cabello, quien animó a la multitud congregada «a salir a votar con mucha disciplina» y preguntó a sus simpatizantes si ya saben donde deben acudir para depositar su voto.

De igual manera, señaló que “el que no vota, no come. Para el que no vote, no hay comida. El que no vote, no come, se le aplica una cuarentena ahí sin comer”.

El considerado como número dos del chavismo llegó al acto entre abrazos de los militantes del PSUV que le jalearon, hablaron a escasos centímetros y palmearon sin respetar ninguna distancia de seguridad. Entre ellos, algunos no llevaban tapabocas.

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Ya en el estrado, clamó que las elecciones del 6 de diciembre son una venganza contra la oposición que ganó con rotundidad los anteriores comicios de 2015 y que «le hizo daño al país».

Por eso, consideró que «el 6 de diciembre debe venir vestido como un ropaje de venganza popular».

Tras ello, reiteró el llamado a que los militantes vayan a buscar «al amigo, al hermano, al primo para que vaya a votar y no se quede nadie en la casa».