El mapa político de Italia tras las elecciones, muestra una clara división entre el sur, donde triunfó el Movimiento Cinco Estrellas (M5S), y el centro y norte del país, dominados por la coalición de derechas de Liga Norte, Forza Italia y Hermanos de Italia.

Cuando se han escrutado dos tercios de los votos, la coalición de derechas gana las elecciones con un 37,08 %, seguida por el Movimiento 5 Estrellas (M5S) que se convierte en el partido más votado con el 31,78 %, pero en ninguno de los dos casos se consigue la mayoría.

Las regiones del sur de Italia y las islas de Cerdeña y Sicilia, antiguo bastión de Forza italia de Silvio Berlusconi, se tiñen en los mapas de los resultados del intenso amarillo que representa al M5S.

Por su parte, el joven Luigi di Maio, de 31 años, que lidera el gran triunfador M5S, calificó de «históricos» los resultados obtenidos y aseguró haber sentido «una emoción indescriptible».

El Partido Demócrata (PD, centro) pierde en regiones con tradición de izquierdas como Basilicata o, sobre todo, la «roja» Emilia-Romaña, donde en muchas circunscripciones se impondrá la coalición de derechas, al igual que en Umbria, conquistada enteramente por la unión de Forza Italia y la Liga Norte.