El papa Francisco inició este jueves la conmemoración de la Semana Santa, aunque renunció al tradicional lavado de pies del Jueves Santo, debido a que sufre con frecuencia de una dolorosa ciática, por lo que camina con dificultad y optó por no participar más de ese simbólico acto.

Por segundo año consecutivo todos los actos que conmemoran la muerte de Jesús en la cruz serán celebrados dentro de los muros del Vaticano debido a la pandemia de coronavirus y sin la presencia de multitudes de fieles como en el pasado.